Selección del tallo
Se eligen cañas de grosor uniforme, sin fisuras ni nudos que puedan obstruir el paso del líquido. Un tallo demasiado fino se dobla con el calor de la bebida; uno demasiado grueso incomoda al sorber. La selección se hace a mano, tallo por tallo, descartando los que presentan manchas oscuras o zonas blandas.
Corte y longitud
El tallo se corta en tramos que permiten sostener el vaso sin esfuerzo y llegar al fondo con comodidad. Los extremos se rebajan en ángulo suave para que el borde entre en la boca sin raspar. Se trabaja con sierra manual y guía, porque el corte limpio evita astillas y facilita el lijado posterior.
Limpieza interior y acabado
Con un cepillo largo se retiran los restos vegetales que quedan dentro del conducto. Después se lija la superficie exterior hasta lograr un tacto suave, sin barnices ni recubrimientos añadidos: el bambú se muestra tal cual es. Antes de guardar cada pieza se comprueba que el interior esté despejado y que los bordes no resulten ásperos.